Finalmente expuse y salió mejor de lo esperaba. Sin embargo, caí en el triste recordatorio de que se nos acumularon todas las actividades. Durante toda la tarde huí de todo eso pero estaba productiva de noche, como siempre. Igual estos días estaré más ocupada que nunca y no voy a dormir.
Ahora un grupo expone sobre literatura. Me aburro y perdí la ilación, y me preocupa porque van a dejar un cuestionario. Yo solo quiero socializar y sentir la calidez de un salón. Pese a lo muy introvertida que soy, estoy harta de este encierro y quiero ver a mis amigas.
La economía del país se está reactivando aunque estamos peor que antes, y plantean regresar a clases presenciales para ciertos sectores, solo espero que no llegue acá. Sé que me estoy contradiciendo, y la verdad no tengo muy claro qué sentir y qué hacer con mi vida.
En menos de medio año me iré por una dirección distinta, junto a mis 53 compañeras; y tengo miedo. Mucho miedo.
Aún no estudié intensamente y mi rendimiento en matemática es pésimo. Apenas y puedo prestar atención, y no soy la única que siente esto. Es como si la posibilidad de distraerse con otra cosa y sentirse ajena al curso se hizo mucho más grande con las clases virtuales. Incluso si te lo propones, sin notarlo te encuentras en alguna otra red social en lugar de prestar atención. No se puede.
Pareciera que el profesor solo beneficia a las que dominan números, y eso desmotiva más. Solo un tercio del salón participa mientras las demás tienen el micrófono y la cámara apagada. Mal su metodología.
Bueno, fuera de todos estos líos escolares, tengo mi propio caos personal y no sé cómo expresarlo. Saqué incluso mi guitarra y aprendí a tocar dos canciones: Honey y Luv note, ambas tranquilas y hechas por artistas lgbt. En serio como que estoy identificada con esas canciones. Estoy enamorándome pero a la vez me doy por vencido. Nunca supe coquetear porque no me parecía (y parece) posible poder conquistar a alguien. Siempre fui yo la que se escondía, la que ama en silencio por temor al rechazo.
Me siento mal, porque me parece inconstante de mi parte cambiar mis sentimientos así de la nada. Fue bastante rápido y solo fluye. Me aterra también ser otra vez la única que siente algo.
Pero videollamadas casi 5 días seguidos no se hacen con cualquiera...
¿Qué hay con mi crush de casi 5 años? ¿Es sano seguir así? Nunca me va a hacer caso y a veces se pone distante. Solo vamos a ser amigas. Solo sonreiré por saber que existe, pero no le podré explicarle la razón de mi alegría. Solo sonreiré. Ni siquiera pasó su nombre por mi mente este fin de semana pero sigue siendo bastante importante para mí ¿Pero cómo renunciar a esos sentimientos y quedarme en el cariño de amigas? ¿Acaso ya lo estoy haciendo? ¿Así en una semana?
Necesito decidir durante estos días. Aceptar lo que siento y hacer algo al respecto a pesar de la posibilidad de caer de cara.
Le has gustado hace tres años, eras muy diferente entonces ¿Qué te hace pensar que puede suceder lo mismo otra vez?
¿Por qué justo ahora te llega a importar eso? ¿Estás necesitada de cariño o realmente quieres sentir algo? ¿Estás lista para un compromiso si llega a suceder?
No dejo de recordarla, su rostro, su voz, sus gestos, sus historias y las horas dedicadas enteramente a ella. Ayuda.