Ha pasado un año desde el último post que solo hice porque sí y sé que este blog está sumamente escondido, pero me parece buena idea continuar con esto. Esta vez, sin embargo, haré una pequeña reseña de dos animes que descubrí este año 2021 y que definitivamente se llevan el puesto de mis favoritos de todos los tiempos, sí, ese gran título.
Lo que pasa es que cada vez que me preguntaban eso, me quedaba en blanco y mencionaba los pocos animes que vi y que me agradaron, solo que claro está que no era la manera de responder a la pregunta completamente. No es simplemente un gusto, cuando una cosa es tu favorita, lo expresas de distinta forma y la pasión se siente. Luego de ver más anime en 11 meses que en 4 años, repetir la misma respuesta vaga ya no sirve y se necesita de una selección más precisa.
Respecto a mi consumo de anime, siempre me he sentido por detrás de los demás, con la constante necesidad de igualarme, así que lo único que hacía era acumular series recomendadas que vería algún día, pero casi nunca comenzaba algo por mi cuenta. Eso cambió en este año ya que encontré lo que realmente me gusta sin dejar de lado las recomendaciones, y al mismo tiempo esto me permitió conocer gente increíble por internet que comparte esos gustos y con la que me siento bastante cómoda.
Así queeee luego de esta larga introducción, estos son mis animes favoritos (genuinamente)
Adachi to Shimamura
Este es uno de esos animes que encuentras por pura casualidad pero que son grandes joyas. En mi caso, solo quería ver algún yuri nuevo y echaba un vistazo a la categoría en la página allá por marzo para guardarlos luego. Había visto Citrus, Yagakimi y Urasekai picnic así que no fue el primero, pero sí que resonó en mí más que ningún otro romance.
Adachi y Shimamura se encuentran en el segundo piso del gimnasio de su escuela luego de faltar a clases y a través de 12 episodios (que fueron adaptación de los primeros cuatro volúmenes de la novela ligera) su vínculo se fortalece y conocemos la complejidad de ambas como personaje. Más adelante el tema psicológico se vuelve cada vez más denso y es imposible no identificarse con alguna de ellas en el momento que manejan y procesan sus sentimientos. Esta experiencia mejora gracias al estilo de animación, la narración y la música (en serio, qué joya la música, con sus tres canciones y el OST, sirven para leer, estudiar, reflexionar...es muy épico) y crean un ambiente mágico.
Este es un romance auténtico, puro e incluso realista. Me vi en Adachi muchísimas veces cuando me enamoraba de alguien y la manera en la que Shimamura sobrepiensa y analiza todo a su alrededor ofrece una nueva e interesante perspectiva del mundo, o de ser una adolescente en el proceso de crecer, crear amistades o aprender a querer a alguien. No hacen parodias ni satirización sobre enamorarse de alguien del mismo género, sino que lo muestran tal como suele ser en muchos casos y esa precisión que muestra el autor Hitoma Iruma hace que nos sintamos más cercanos a ellas. Este escritor puede enganchar incluso a los que no son fanáticos de la lectura que quieren saber qué sucede más allá del anime y vale totalmente la pena hacer una maratón. Algo que puede sentirse extraño al inicio es la presencia de Yashiro como un ser de otro planeta, pero realmente contribuye con las lecciones que nos da sus páginas. Y por supuesto, es bastante divertido como todo slice of life y toda la experiencia visual no deja de sentirse especial aunque lo vea una y otra vez.
Estoy bastante agradecida con Adashima por mostrarme lo que más necesitaba y por su fandom, que es uno de los más agradables que hay en internet y con los que siempre da gusto conversar sobre los distintos temas tan relatable que trata la historia. No sé qué estaría haciendo en este momento ni con quiénes estaría hablando si no fuera por esta serie, hice amigos que se volvieron muy importantes para mí y me ayudó bastante a comprender mis propios sentimientos.
Yuru Yuri
Es gracias a mis amigos del fandom de Adashima que descubrí, entre muchos otros animes geniales, a Yuru Yuri. Lo que apareció como una inside joke en el servidor de Discord me atrapó de manera muy diferente a Adashima y con un enfoque distinto también.
Desde los primeros capítulos es fácil notar que tiene una trama que no se toma tan en serio a sí misma, pero aún así se volvió rápidamente lo que muchos llaman "serie de confort", esa que da gusto ver para aliviar el estrés del día, fangirlear y reírse por un rato. Puede que su humor al inicio sea algo extraño, pero una vez que se establecen las dinámicas y el tipo de comedia, se vuelve muy divertido. Ese caos gay constante en cada capítulo por las chicas del Club del entretenimiento y el Consejo Estudiantil invita a ver más y más, y así es como me acabé las tres temporadas en menos de dos semanas. En su momento, Yuru yuri me mantuvo motivada mientras daba mis exámenes finales del semestre e incluso ahora, seis meses después, sus personajes siguen siendo una razón para sonreír. Eso es muy raro de mi parte, pues suelo ver una serie y pasar a la siguiente sin más.
Puedo deducir que esto se debe a que me recuerda a mis días de colegio, cuando era muy enamoradiza y apenas notaba las consecuencias de mis acciones, o si las notaba, las dejaba ser para eliminar la monotonía. Precisamente a la edad de los personajes (13 y 14 años), yo estaba conociendo qué rayos era y cómo podría expresarme, así que los sentimientos de los personajes fueron cercanos para mí. Pese a que el objetivo de la autora es establecer dinámicas entre los personajes que son abiertas a interpretación, cada uno de los ships tienen bastante fundamento e incluso invidualmente me gusta la complejidad que tienen. Se sienten humanas, como amigas que quisieras tener.
Este año he buscado desesperadamente representación, y la encontré aquí. Ser gay y/o enamorarse es, aparte de enfrentarse al lado introspectivo o intensamente psicológico y emocional que esto conlleva, ser un desastre cerca de la persona que te gusta, entrar en pánico, ser muy apasionada, ocultar lo que sientes para apoyar a quien amas, pasar momentos tranquilos y relajados y crear recuerdos. Eso viven las chicas de yuru yuri y se vuelve algo reconfortante, sencillo, melancólico y entretenido para mí.
Por si fuera poco, tiene demasiadas canciones que ayudan a comprender a los personajes, lo que callan y lo que son. Siempre será divertido escucharlas y cantarlas, intentar descubrir lo que dicen o admirar la habilidad vocal de las seiyuus. Me tardé varios meses en reconocer todas las canciones, pero estoy agradecida por tener ahora un repertorio más amplio y diverso.
En fin, estos son mis otros animes favoritos, solo por mencionarlos:
2. Shingeki no Kyojin: Vamos, que es tremenda historia, con un plot twist tras otro y un universo bien planificado.
3. Hitoribocchi no maru maru seikatsu: Una chica re adorable y con ansiedad social se propone hacer amigos y lo logra en el transcurso de 12 capítulos de anime y 100 de manga, es muy wholesome y divertido. Además tiene muy buenos temazos, como el de Aru, que puede convertirse incluso en un himno.
*Puestos honoríficos sin orden específico: K-on, Shokugeki no Soma, Evangelion, Non non biyori, Ansatsu Kyoushitsu, Erased, Yagate kimi ni naru, Haikyuu, Boku no hero academia
Espero poder revivir pronto y subir algo. See you then.